No me mola nada el rollo que estoy viendo últimamente por los blogs… la mayoría de personas se lo han tomado muy a pecho. Con esto me refiero a que ahora parecen las típicas locas desaforadas que han visto que una cosa se pone de moda y empiezan a escribir. Bueno, no está mal pensareis. Pero lo que me pone nervioso son la cantidad de mierda que pueden llegar a escribir sin que lo sepan, creyéndose ahora todos escritores por poner un escueto párrafo en que el reflexionan sobre cosas tan banales como el amor. El amor si, un tema banal por lo menos si lo consideramos desde su punto de vista, ya que leyendo semejantes artículos así es como lo deben entender ellos, unos pobres ilustrados que con un argumento de seis líneas se creen poco menos que Becquer. Además, se deben creer que están poco menos que en una competición, ya que como mínimo van a entrada por día, cosa que no estaría mal, pero me irrita ver como escriben cuatro líneas y se quedan tan anchos, escribiendo sobre cosas que no sienten, cosas que las dicen de forma bien expresada, pero que en realidad nunca ha pasado por el filtro de su conciencia ni por su corazón, en definitiva, no sienten de verdad lo que escriben, no está dicho con la voz de la experiencia. Entrar en razón, no más textos vacíos por favor. Pero yo no me altero, sé que todo esto es una moda pasajera, como la que le da a veces a la gente con las cámaras réflex, creyéndose fotógrafos sacando fotos ladeadas de paisajes.
jueves, 30 de junio de 2011
domingo, 26 de junio de 2011
equilibrios imposibles
Toc toc- oyó.
De inmediato se levantó a abrir la puerta. Nadie, no había nada. Se volvió a tumbar, extrañado. Toc toc- volvió a escuchar.
Pero esta vez no se iba a levantar, recordó esa agónica sensación, esa sensación que tantas veces había sentido y que por desgracia, creía haber desterrado pero que en el fondo, estaba deseando que volviera, se sentía desnudo sin ella.
-¿Si? –pregunto, temiendo la respuesta.
-Soy yo, tu Orgullo.
-Ya, ya sé quién eres… ¿Qué quieres? ¿Por qué vuelves?
-¿De verdad hace falta que te responda a esa pregunta? Eres tu quien me ha llamado, aunque no lo creas.
Orgullo tenía razón, lo echaba de menos y aunque se había acostumbrado a estar sin él, lo echaba de menos, se sentía inferior, vacío.
-¿Por qué vuelves? Contigo he vivido muchas cosas… Pero muy pocas buenas. Tú no me quieres, tú solo te quieres a ti mismo. Pareces preocuparte por mí, pero en realidad solo buscas preservarte a ti mismo a toda costa, a cualquier precio. He perdido incluso amistades por ti, tenía miedo de despegarme de ti, de dejarte de lado, pero por fin lo conseguí. Asi que, dime, ¿Por qué vuelves?
-No he venido solo – contesto a modo de respuesta- he venido con Amor Propio.
Un pinchazo recorrió su cuerpo... Hacía mucho tiempo que tampoco hablaba con Amor Propio, al que de verdad echaba de menos, pero que a menudo iba de la mano con Orgullo.
-Vaya…
-¿sabes por qué hemos venido no?
-Por favor dejarme… Solo podríais darme malos consejos y echarlo todo a perder…
Amor Propio se acercó, tocándolo e insuflándole de nuevo su esencia. Había olvidado esa sensación, una chispa se extendió ferozmente por su cuerpo, dotándole de calidez. Adoraba esa sensación, la de no caer ante nadie, la de no tener miedos, la sensación de no sentirte inferior a nadie y sobre todo la sensación de quererse un poco a sí mismo. Fue entonces cuando recordó sensaciones no tan lejanas como él creía.
-Yo…-dijo titubeando- ¿Por qué me abandonasteis?
-Nosotros no nos fuimos… Nos echaste.
-Mierda…-dijo secándose una lágrima, a pesar de todo, una parte de orgullo seguía intacta en él, pero su respiración se empezaba a entrecortar- No sabía… Nunca imagine que iba a ser tan duro… Se suponía que no iba a ser así.
Se quedó pensando, recuperando la compostura.
-Actuabais de forma egoísta… Nunca contabais con Mente y Corazón ¿Sabéis lo atormentado que estaba? ¿Lo que me atormentaban ellos por la noche?
- ¿Y hacia donde te han llevado ellos? ¿Te has parado a pensar? Desde que nos dejaste de lado solo has ido a peor… Mírate, das PENA. Lo aceptaríamos si esa persona valiera la pena… Pero ambos sabemos las dudas que te corroen, esas dudas que te hacen plantearte si estas en el camino correcto, si esa persona vale la pena, si vale la pena a todo lo que has renunciado… ¿acaso ahora puedes dormir? No puedes hacerte amigo de melancolía, proporciona compañía, pero su compañía es envenenada.
Se paró a pensar. Orgullo le conocía mejor de lo que él creía. Esas dudas le habían corroído durante mucho tiempo, impidiéndole pensar con claridad, como unas nubes negras tapando un espléndido sol de verano. Esas dudas que hicieran que su mirada se perdiera en el horizonte, con la mirada abstracta, perdida en el infinito vacío, perdida en el incomprensible y caótico laberinto que formaba su mente, su lugar preferido en el que perderse.
Orgullo volvía a la carga
-Ambos lo sabemos… Todos esos momentos con la mirada perdida en el horizonte, ambos sabemos en lo que estás pensando. Has podido callarme durante mucho tiempo, pero esto se estaba haciendo insoportable. No podía estar más tiempo viéndote de esa forma. Sabes lo que opina la gente, tú nunca habías sido así, nunca habías actuado de esa forma… Pero cuando una balanza no está equilibrada, surgen los roces. Y Esta balanza básicamente no está equilibrada, ya que siempre ha habido una persona que ha puesto más que la otra, y eso rompe la armonía.
Él se quedó callado. Sabía que en el fondo Orgullo y Amor Propio tenían razón. Muchas veces sentía que él ponía más de su parte… Que su plato de la balanza estaba más cargado, y que él tenía que cargar con más peso, ya que de otra forma, dicha balanza con esa persona no existiría, o eso pensaba, ya que tenía miedo de si a esa persona le importaría la existencia de dicha balanza, o simplemente fuera una más de su colección, una balanza intercambiable como los cromos repetidos de un niño pequeño. Su parte de la balanza estaba perfectamente decorada, exquisitamente ornamentada, milimétricamente cuidada, y en constante revisión. Ahora, ¿La otra parte? ¿Sería capaz de compensar su parte de la balanza si él quitaba peso? Para él era un misterio, como la cara oculta de la luna, de todas formas nunca se había atrevido a ir a observarla, no tenía agallas. Tenía miedo de la respuesta, prefería vivir feliz en la más absoluta ignorancia, como los niños pequeños. Le faltaba Valor, que corría a esconderse a menudo cuando más lo necesitaba
-No se… Puede que tengas razón, pero que una persona no actúe de la forma correcta no significa que yo tenga que actuar de la misma forma, eso es precisamente lo que nos diferencia.
- Si pero… ¿Pero dónde están tus ideales? Esos principios de los que te jactabas de seguir, dime
Se quedó pensando… las sensaciones se estaban haciendo insoportables, se estaba ahogando, necesitaba escapar, se sentía en una sauna y le faltaba el aire, necesitaba una bocanada de realidad. Sin embargo, renuncio a huir. Sabía que era el momento, ahora o nunca, necesitaba escuchar, reflexionar, tomar una decisión y dejar de huir de sus miedos interiores, de sus problemas. Llevaba demasiado tiempo tomando ese camino, se acabó.
…¿cuantas veces me has dejado de lado? -seguía hablando Orgullo- ¿cuantas veces me has tragado? Ahora pregúntate… ¿Cuantas veces se ha tragado esa persona su orgullo? ¿Yo soy menos que su orgullo? O lo que es lo mismo… ¿Somos tu y yo menos? Tienes espaldas anchas, nadie lo duda… pero creo que ya has cargado demasiado peso durante demasiado tiempo. Hemos venido a ayudarte, a liberarte de la carga, no tengas miedo, estas con nosotros, de eso puedes estar seguro. Quererte a ti mismo es fundamental, ya que eres la única persona que pasaras toda la vida contigo, la única persona que no te abandonaras jamás y cuando caigas, cuando desistas, sabes que nos tienes a Cojones, Amor Propio, Estima, y esas amistades que conservas bajo llave, de las cuales nosotros mismo tenemos prohibida la entrada. Esas balanzas de valor incalculable, de las cuales han resistido y resistirán cualquier envite, porque las dos partes sabéis que aunque os cueste la vida, seríais jodidamente capaces de aguantar con todo el peso, lo que sea por un amigo. Porque sabes que cuando te hundes, que cuando te estas ahogando, tendrás ese punto de apoyo. Todos necesitamos un punto de apoyo diferente a nosotros mismos, ya que es imposible cuando te ahogas levantarte a ti mismo tirando de la cabeza hacia arriba, simplemente, te seguirás hundiendo. Pero con tus amigos de verdad no.
Vaya… Orgullo estaba sacando todo su arsenal.
-Aférrate a nosotros-siguió Orgullo- danos la mano, no tengas miedo, te he dicho que no te dejaremos solo.
- Pero tengo miedo… No quiero quedarme sin esa persona, ¿qué pasa si esa persona no equilibra su parte de la balanza? ¿Qué pasa si le da igual y me quedo sin esa persona?
-Entonces nada habrá tenido sentido.
-Puede que tengas razón, pero… ¿Cómo sabré lo que piensa esa persona? ¿Se dará cuenta? ¿Complementara la carga? ¿Demostrara el mismo interés que yo?
-Eso amigo mío, solo hay una forma de saberlo.
Fue entonces cuando se agarró a ellos, y decidió dar una patada a la mayoría de la parte que hundía su plato de la balanza, mientras se quedó expectante mirando el resultado…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)